La brujería, respuesta de la sociedad mexicana en una época de crisis

Posted by apostol - 9 diciembre, 2008 - Noticias - comentarios

La brujería es un recurso habitual en la sociedad mexicana para afrontar las épocas de crisis, dijo el pasado 28 de noviembre el antropólogo Reyes Luciano Álvarez. El experto en la etnia atzinca (centro de México) afirmó en una conferencia que la brujería es una lucha para romper o instaurar el orden social predominante del momento, y que se adecúa y se adapta a los mundos cambiantes, tal como ha difundido la agencia informativa Efe.

Álvarez puso como ejemplo la época de la conquista española, cuando los brujos indígenas comprendieron que ya no debían pedir a sus antiguos dioses, sino al católico y a sus santos, aunque en sí no variaron los rituales. Como muestras más recientes y no necesariamente indígenas que reafirman su teoría, el especialista citó cómo tras las crisis de las dos últimas décadas los mexicanos han recurrido a diversas variedades de ritos que podrían considerarse brujería, como la santería y la iglesia de la Santa Muerte.

Recordó que es común oír que ‘Los Zetas’, el grupo armado del cartel del Golfo, realizan rituales para ‘reintegrar el alma’ de sus víctimas comiéndoselas. ‘No es canibalismo, sólo comen un pedazo, son muy selectos’, bromeó. Justificó esta recurrencia a la brujería porque ‘la sociedad siempre ha querido restaurar lo roto’, aunque sea un corazón roto, y si se les dice que esa actividad es una posible solución la aceptan.

Su colega Carlos Heiras recordó sin embargo que llamar brujos a los especialistas en rituales indígenas es incorrecto, ya que es un concepto heredado de la ideología católica de la época de la conquista, donde si no te apegabas a la Biblia eras idólatra, brujo y adorador del diablo. En su opinión, ‘el especialista ritual es el que es capaz de provocar daños en terceros’, aunque se llame curandero al que sana y brujo al que daña. Heiras sostuvo que en realidad ambos son la misma cosa, ya que ‘sólo que el que sabe dañar, sabe curar’ con hechicería.

‘Ni brujo, ni chamán, ni curandero dan cuenta de la diversidad de especialistas rituales’ que hay en las poblaciones indígenas mexicanas, sostuvo el etnólogo Alessandro Questa, investigador de los nahuas del municipio mexicano de Tepetzintla, en el central estado de Puebla. Questa explicó que la brujería indígena pasa por una ‘lógica terapéutica’, ya que se trata de la búsqueda de una solución a un mal o a una enfermedad.

Para el especialista, resulta llamativo cómo en algunas poblaciones indígenas ‘el hechizo’ que se dice para sanar a un niño poseído es el mismo que para pedir una buena cosecha de maíz o bendecir las casas. ‘El mal siempre tiene que ver con un malestar fisiológico’, sostuvo, y aseguró que es el primer síntoma para saber si alguien ha sido víctima de un embrujo, según la tradición indígena. Ante la pregunta de cómo distinguen a auténticos brujos y chamanes de meros charlatanes para sus investigaciones etnográficas, Questa señaló que la auténtica ‘guerra de los brujos’ es la del desprestigio, ya que uno acusará a otro de charlatán y viceversa. Indicó que ellos se guían por la opinión de los pacientes, aunque la intuición también ayuda.

Nuevo libro sobre brujería y chamanismo

Pásele al mercado del oscurantismo, lo místico, lo esotérico. Hay chamanes, hechiceros, espiritistas, masones, neurolingüistas, brujos, bao baos, curanderos. Atienden a todos por igual, pero tienen un público muy especial, que ha hecho de estos encuentros un ritual para la toma de decisiones o para mantener y expandir su poder: los políticos. Así lo cuenta el diario El Informador, al divulgar una novedad editorial.

El escritor José Gil Olmos cuenta la historia de algunos políticos de los últimos cien años que han estado vinculados a estas prácticas (como Madero, Felipe Ángeles, Calles, los priístas, Francisco Barrio, Martha Sahagún, Elba Esther Gordillo o los yunquistas), en el libro Los brujos del poder, que presentó el pasado 1 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y que a seis meses de haber salido bajo el sello Debolsillo, se ha convertido en un bestseller.

El libro está dividido en Los espiritistas de la Revolución, Los brujos de los priístas, Aprendices de brujo y Los nuevos Tiempos. El periodista de Proceso señala que en la primera parte se evidencia la influencia del espiritismo, pues buscaban luz ante la incertidumbre que vivía el país a principios del siglo y era una corriente que buscaba comprobar científicamente que los espíritus existen. Después, cuando la Revolución se institucionaliza, llegan los primeros brujos del PRI que están muy cercanos a chamanes de Tatemaco o Oaxaca. En el caso del PAN es muy similar, pero se mezcla con el new age y otras religiones. La última parte es dedicada a las nuevas creencias, como la creencia en la Santa Muerte o los rezos a San Benito Juárez o San Pancho Villa.

“Un buen ejemplo es Elba Esther Gordillo, quien en 1995 hace un viaje a África para participar en un sacrificio. Ella es objeto del rito que hace brujo de Nigeria y al que paga 45.000 dólares. Se sacrificó a un león, se le quitó la piel y con ella la envolvieron durante 24 horas. Lo que quería era inhibir la decisión de Zedillo, en ese momento Presidente de la República, para investigarla y quitarla el poder. Martha Sahagún hace algo similar. Ella va con un santero y le dice que se case con Fox, lo que yo interpreto como una forma de llegar más rápido al poder”, explica Gil Olmos, quien ha trabajado para diarios como El Nacional y La Jornada. Añade que este fenómeno lo que ha destapado es que la clase política, en general, “es muy inculta, y en momentos de crisis como este, tiene mucho más auge el misticismo, esoterismo y demás”.

Abundan las estafas

Año con año diferentes personas se instalan en el centro de la ciudad de Santiago Papasquiaro, haciéndose publicidad en radio, para difundir sus poderes para lograr la solución a cualquier problema de salud y económico, pero resultan ser estafadores, explicaba estos días el periódico El Siglo de Durango. Esta gente también llega a más comunidades rurales y municipios vecinos, con la promesa de que aliviarán enfermedades, hechizos, trabajos de brujería, problemas de dinero y prometen dar buena suerte a quienes los consultan. Pero la cruda realidad es que simplemente timan a las personas, no solamente de este municipio sino de los ranchos aledaños de Nuevo Ideal y Tepehuanes.

Son decenas de creyentes los que se reúnen afuera de las instalaciones de estos charlatanes desde muy temprano con dinero en mano, otros usan hasta las escrituras de casas, ranchos, ganado y joyería, para garantizar los “tratamientos de limpia”, que lo único que limpian son los bolsillos de las personas. Una vez que reciben el pago por sus “servicios”, estos brujos después de unos meses se marchan a otras regiones llevándose el dinero a cambio de vender falsas expectativas, pero no pasa más de un mes, cuando otros charlatanes hacen acto de presencia con otros ofrecimientos.

Sin embargo aún hay muchos creyentes que acuden a estos charlatanes, en su mayoría son personas que padecen un mal crónico o su situación económica es mala y los hacen creer se trata de una brujería, aprovechan bien la crisis actual. Las autoridades municipales y de la Jurisdicción Sanitaria No. 03 con sede en Santiago Papasquiaro deben intervenir para frenar estos fraudes, además son gente que no tiene ninguna licencia para otorgar servicios de salud, señalan los vecinos de la colonia España, CNOP y Hermanos Revueltas, así como centro de la ciudad, quienes pidieron no revelar sus nombres por temor a represalias.

Fuente: Info RIES