El liderazgo de san Pablo en la primera carta a los tesalonicenses

Sin duda alguna, la Biblia representa una mina de oro de la que podemos extraer múltiples enseñanzas para nuestra vida de fe y la forma de ejercer nuestro liderazgo en la comunidad cristiana. Introducción La primera carta a los tesalonicenses es, posiblemente, el primer escrito del Nuevo Testamento. Lo escribió san Pablo mientras estaba en Corinto, entre los años 50 y 52. También es el primer escrito que conocemos de san Pablo y esto le da una especial importancia. No se trata de un escrito polémico, como la carta a los gálatas, por ejemplo. Presenta la rica afectividad de san Pablo, su preocupación pastoral, su cariño entrañable y paternal por sus discípulos, su agradecimiento a Dios, su enorme confianza en Nuestro Señor. Al mismo tiempo nos permite asomarnos al liderazgo de san Pablo, a su estilo particular de vivir y anunciar el Evangelio, guiando y pastoreando a los hermanos bajo su cuidado, iniciando caminos nuevos e inéditos, con una buena dosis de creatividad evangélica y caridad pastoral.   1.      Comunicación eficaz San Pablo utilizó ampliamente las cartas e hizo importantes innovaciones al género epistolar con el propósito de estar en comunicación con sus discípulos y con las comunidades que iba estableciendo….

LOS ÚLTIMOS PAPAS:

En busca de un Nuevo Modelo de Iglesia Desde el Papa San Juan XXIII hasta el Papa Francisco, cada uno ha ido poniendo su granito de arena para poner al día a la Iglesia,  teniendo en cuenta el cambio de época en que vivimos.   …………………………………….. Por el p. Flaviano Amatulli Valente, fmap  ————————————–   SAN JUAN XXIII, el Papa carismático En lugar de ser un simple papa de transición (1958-1963), después del largo pontificado de Pío XII, san Juan XXIII se salió con el Concilio Ecuménico Vaticano II (1962-1965), sorprendiendo a todos, propios y extraños, y despertando todo tipo de reacciones. ¿Su objetivo? “Poner al día” la Iglesia, una enorme tarea que, posiblemente, aún se encuentra en los comienzos. Así son las cosas de Dios. El Papa Bueno (así muchos lo definieron desde su aparición en el balcón de San Pedro), que se avienta un paquetazo, que nadie se hubiera podido ni siquiera imaginar. Además, estando enfermo y sintiéndose totalmente incapaz para llevar adelante una tarea tan inmensa. Por eso, pidió ayuda al cardenal Montini, arzobispo de Milán, muy práctico en semejantes menesteres, habiendo sido con anterioridad Pro- secretario de Estado del Papa Pío XII. Y todo salió bien,…