Lunes 05 de Septiembre de 2005
Tlapa, México, (NovedadesAcapulco / NoticiaCristiana.com) Entrevistado vía telefónica respecto a la recuperación del evangélico torturado hace poco más de un mes en una comunidad del municipio de Metlatónoc por parte de católicos, Roberto de León Hernández, dijo desconocer más entorno al caso. "Gloria a Dios que así es y que el hermano se recupera", se congratuló. "Yo lo único que te digo es que le doy gracias a Dios por la vida de esta persona que ya esta mejor".
Al insistirle sobre la situación actual de este hecho ya consumado y que no ha sido reconocido por la Subsecretaría de Gobierno para Asuntos Religiosos, el pastor dijo no poder decir más al respecto y pidió tiempo para que dentro de 15 días pueda dar un testimonio nuevo como el que hizo en el seno de la UPEEG, donde relató la tortura y crucifixión de una "oveja evangélica", no un predicador, según explicó.
"Ahorita sí, no quisiera tocar el tema, me estoy reservando un poquito porque de cierta manera implica cierto peligro. Entonces como ya ahorita el caso se dio por cerrado yo si te pido de favor mi hermano que seamos un poquito prudentes ahorita ahí. Seamos prudentes y dejar que pase un poquito de tiempo para volver ya a sacar una noticia más efectiva con una mayor fuente", pidió el pastor.
Roberto de León afirmó que ninguna autoridad del gobierno de Guerrero, dígase la Subsecretaría de Asuntos Religiosos, que dirige Javier Bataz Benítez, nunca le llamó la atención por haber divulgado en su congregación evangélica la crucifixión de uno de sus hermanos de religión.
"No para nada. Y además no hay nadie que me pueda llamar la atención. Para nada (…) pero no, para nada mi hermano. Al contrario, hay unas excelentes relaciones con ellos, muy buena relación y creo que eso ayudó mucho para tomar cartas en el asunto", refiriéndose al caso de la crucificción del evangélico en Metlatónoc.
Finalmente el vicepresidente de la UPEEG pidió tiempo, "por lo menos quince días", dijo, para poder informar sobre este caso, pues insiste en que está en riesgo la vida de la familia afectada.