CAMBIOS URGENTES

CAMBIOS URGENTES

Cambio de época

Es un hecho que nos encontramos en un “cambio de época” y, como en todo cambio de época, para poder subsistir o avanzar se necesitan cambios profundos a todos los niveles. También en el aspecto religioso, el que más nos interesa.
Basta ver la participación en los actos litúrgicos de parte de las nuevas generaciones. Muy escasa en comparación del pasado. Tal vez por esa razón en muchos lugares están adelantando el sacramento de la confirmación. De otra manera, serían muy pocos los solicitantes con una notable mengua de las entradas.

Cambiar o morir

Estando así las cosas, no hay de otra: cambiar o morir. Es necesario y urgente abandonar prácticas e instituciones que ya no sirven y al mismo tiempo entorpecen la labor de la Iglesia. Al mismo tiempo, es necesario y urgente inventar algo, que ayude a la Iglesia a “ponerse al día”.
O se muere, como está sucediendo con tantas empresas, partidos políticos u organizaciones sociales.

Biblia, apologética y misioneros parroquiales

En nuestro caso, pasa lo mismo. Por lo tanto, necesitamos cambios profundos para poder avanzar. Supe de un párroco que muy tarde se dio cuenta de la necesidad de que los católicos conozcan la Biblia y la propia identidad antes que nada para vivir, hoy en día, mejor la propia fe, es decir con dignidad, y después para no dejarse enredar por los miembros de las organizaciones proselitistas.
¿Cuándo se dio cuenta? Cuando vio que casi todos los pastores protestantes de la zona habían sido sus catequistas. Y pensar que, antes de salirse de la Iglesia, le habían solicitado alguna explicación acerca de las imágenes, los hermanos de Jesús, y tantas otras cosas más que niegan los grupos proselitistas.
Y él, terco como siempre, no se cansaba de repetirles: “No les hagan caso. Es inútil estudiar la Biblia, puesto que los que estudian la Biblia se la pasan todo el día peleando con los sectarios. Ustedes crean en lo que les enseña la Iglesia y punto. Todo lo demás viene del demonio”. Conclusión: los agentes de pastoral, más sensibles a lo espiritual, se salieron de la Iglesia.
Y el cura, después de treinta años de terquedad, cedió ante la realidad y empezó a solicitar gente, que enseñara a sus feligreses la Palabra de Dios y la apologética para poder tener una vivencia de la fe más consciente y para formar a “misioneros”, que periódicamente visitaran su inmenso territorio para el cuidado de sus ovejas.

Reestructuración general del aparato ministerial

Aparte de eso, es urgente en la Iglesia una reestructuración general del aparato ministerial, que favorezca una auténtica vivencia de la fe, aparte de garantizar a todos los feligreses una verdadera atención pastoral, lo que actualmente con la presente estructura pastoral resulta imposible.
Es el caso de repetir: “El que tenga más saliva, que trague más pinole”. En realidad, aún falta mucho por hacer para poner al día a nuestra Santa Madre Iglesia, con tal de garantizar a todos los feligreses una auténtica atención pastoral.

PALABRA DE DIOS

“Si te dejé en Creta fue para que resolvieras los asuntos pendientes y para que nombraras ancianos en cada ciudad, según mis instrucciones” (Tit 1, 5).

“Hermanos, no son deudores de los bajos instintos para vivir a su manera. Porque, si viven de ese modo, morirán; pero, si con el Espíritu dan muerte a las bajas acciones, vivirán. Todos los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios” (Rom 8, 12-14).

TAREA PERSONAL

1. Aparte de los cambios sugeridos anteriormente, según tu opinión, ¿cuáles cambios ves más urgentes para poner al día a la Iglesia?
2. Estando así las cosas, ¿qué puedes hacer por mientras para poner más brío a la pastoral en tu parroquia?

 

Por el padre Flaviano Amatulli Valente, fmap

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