¿Cuántos capítulos y versículos tiene la Biblia católica?

Por el padre Jorge Luis Zarazúa Campa, FMAP

Durante septiembre, muchas comunidades católicas colocan solemnemente la Biblia en un lugar especial, organizan cursos, concursos, procesiones y jornadas de lectura. Es una ocasión privilegiada para volver a una pregunta aparentemente sencilla:

¿Cuántos libros, capítulos y versículos tiene la Biblia católica?

La respuesta breve es:

  • 73 libros.
  • 1,334 capítulos.
  • Aproximadamente 35,527 versículos.

Pero detrás de estas cifras existe una historia mucho más interesante de lo que parece.

Una biblioteca de 73 libros

La palabra «Biblia» procede del griego biblía, que significa «libros». En efecto, la Biblia no es un solo libro, sino una auténtica biblioteca compuesta por escritos de distintas épocas, autores, estilos literarios y circunstancias históricas.

La Biblia católica contiene:

  • 46 libros en el Antiguo Testamento.
  • 27 libros en el Nuevo Testamento.

En total, son 73 libros reconocidos por la Iglesia como inspirados por Dios.

El Antiguo Testamento contiene el Pentateuco, los libros históricos, sapienciales y proféticos. El Nuevo Testamento comprende los cuatro Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las cartas apostólicas y el Apocalipsis.

La Pontificia Comisión Bíblica recuerda expresamente que el canon católico del Antiguo Testamento comprende 46 libros: 39 protocanónicos y siete deuterocanónicos —Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc y los dos libros de los Macabeos—, además de las secciones griegas de Ester y Daniel. Pontificia Comisión Bíblica⁠.

¿Cuántos capítulos tiene?

Según una numeración católica ampliamente empleada, la Biblia tiene 1,334 capítulos:

  • Antiguo Testamento: 1,074 capítulos.
  • Nuevo Testamento: 260 capítulos.

Los cinco primeros libros, llamados Pentateuco, suman 187 capítulos. Los libros históricos tienen 316; los sapienciales, 313; los profetas mayores, 191, y los profetas menores, 67.

En el Nuevo Testamento, los Evangelios y los Hechos contienen 117 capítulos; las cartas paulinas, 100; las cartas católicas, 21, y el Apocalipsis, 22.

El libro con mayor número de capítulos es Salmos, con 150. Le sigue Isaías, con 66. Los escritos más breves son Abdías, Filemón, Segunda y Tercera de Juan y Judas, cada uno con un solo capítulo.

¿Cuántos versículos contiene?

Tomando como referencia la numeración de la New American Bible, edición católica difundida bajo responsabilidad episcopal, pueden contarse aproximadamente:

  • Antiguo Testamento: 27,570 versículos.
  • Nuevo Testamento: 7,957 versículos.
  • Total: alrededor de 35,527 versículos.

Estas cifras son útiles como referencia general, pero no deben considerarse absolutamente invariables. El número puede cambiar ligeramente de una edición a otra. Las estadísticas de la edición católica estadounidense documentan estas diferencias y advierten que no todas las traducciones siguen exactamente la misma versificación. Estadísticas bíblicas de Felix Just, SJ⁠.

¿Por qué no existe una cifra absolutamente idéntica?

La Iglesia ha definido cuáles son los libros inspirados y qué secciones pertenecen a la Sagrada Escritura. Sin embargo, la división en capítulos y versículos no forma parte del texto inspirado.

Los autores bíblicos no escribieron colocando números al inicio de cada párrafo. Moisés no escribió «Génesis 1,1» ni san Pablo puso «1 Corintios 13,4» antes de hablar sobre el amor.

Los capítulos y versículos fueron incorporados muchos siglos después para facilitar la lectura, el estudio, la predicación y la localización de los pasajes. Son como las coordenadas de un mapa: ayudan a encontrar el texto, pero no pertenecen originalmente al territorio.

Por eso pueden encontrarse pequeñas diferencias entre la Vulgata, la Biblia de Jerusalén, la Biblia Latinoamericana, la Biblia de la Iglesia en América, la Nácar-Colunga y otras ediciones católicas.

El caso particular de Ester

El libro de Ester llegó hasta nosotros en una versión hebrea y en una versión griega más extensa. La edición griega contiene oraciones, sueños, cartas y referencias explícitas a la acción de Dios que no aparecen en el texto hebreo.

Algunas Biblias católicas colocan estas secciones como capítulos 11–16. Otras conservan diez capítulos y distinguen los añadidos griegos mediante las letras A–F.

Por eso una Biblia puede presentar diez capítulos de Ester y otra dieciséis, aunque ambas contengan los pasajes reconocidos por la Iglesia.

¿Por qué Daniel tiene catorce capítulos?

Las Biblias protestantes suelen presentar doce capítulos de Daniel. La Biblia católica incluye también las secciones transmitidas por la tradición griega:

  • La oración de Azarías.
  • El cántico de los tres jóvenes.
  • La historia de Susana.
  • La narración de Bel y el Dragón.

La oración de Azarías y el cántico se encuentran dentro de Daniel 3. La historia de Susana forma el capítulo 13, mientras que Bel y el Dragón constituyen el capítulo 14.

No se trata de añadidos modernos. Son textos antiguos recibidos por la Iglesia y reconocidos como parte de la Sagrada Escritura.

Joel y Malaquías: mismo texto, distinta distribución

Joel puede aparecer dividido en tres capítulos en unas ediciones y en cuatro en otras. Algo semejante sucede con Malaquías, que puede tener tres o cuatro capítulos.

El contenido fundamental no cambia. Simplemente se establece en un lugar diferente el final de un capítulo y el comienzo del siguiente.

Es parecido a editar una misma obra con párrafos más largos o más breves: las palabras permanecen, aunque cambie su distribución.

¿Por qué los salmos tienen dos números?

Algunas Biblias presentan referencias como:

Salmo 51 (50).

No se trata de dos salmos diferentes. La numeración hebrea y la grecolatina no siempre coinciden. En algunos casos, un salmo fue dividido en dos; en otros, dos salmos fueron reunidos en uno.

Así, el célebre salmo penitencial «Misericordia, Dios mío, por tu bondad» es el Salmo 51 en la numeración hebrea y el Salmo 50 en la antigua numeración griega y latina.

Por esta razón, muchas Biblias católicas imprimen los dos números para facilitar la consulta y conservar la tradición litúrgica.

¿Faltan versículos en algunas Biblias?

En ocasiones, una persona compara dos ediciones y descubre que cierto número de versículo no aparece. Esto puede causar desconcierto y suscitar la sospecha de que alguien «quitó» una parte de la Biblia.

Generalmente no ha desaparecido el texto. Lo que cambia es su numeración. Una edición puede:

  • unir dos versículos en uno;
  • dividir un versículo largo;
  • colocar una frase en el versículo anterior o posterior;
  • contar como versículo el título de un salmo;
  • conservar un número vacío para facilitar la comparación con otras tradiciones.

Por eso no conviene acusar apresuradamente a una traducción de haber suprimido la Palabra de Dios. Primero hay que revisar el texto, las notas y el sistema de numeración utilizado.

Algunos datos interesantes

El capítulo más extenso de la Biblia es el Salmo 119, con 176 versículos. Es un gran poema alfabético dedicado al amor por la Palabra y la voluntad de Dios.

El capítulo más breve es el Salmo 117, que solamente tiene dos versículos:

«¡Alaben al Señor, todas las naciones,
glorifíquenlo todos los pueblos!»
(Sal 117,1).

El versículo más breve suele identificarse como:

«Jesús lloró»
(Jn 11,35).

Su brevedad no disminuye su profundidad: revela la verdadera humanidad del Hijo de Dios y su compasión ante la muerte de su amigo Lázaro.

Mucho más que números

Saber que la Biblia católica tiene 73 libros, 1,334 capítulos y alrededor de 35,527 versículos es una curiosidad interesante. Sin embargo, la Biblia no fue entregada a la Iglesia para convertirse solamente en objeto de estadísticas.

Podemos conocer el número exacto de capítulos y, aun así, no permitir que ninguno transforme nuestra vida. Podemos saber cuántos versículos contiene y desconocer lo que Dios quiere decirnos por medio de ellos.

San Jerónimo, cuya memoria celebramos precisamente el 30 de septiembre, dejó una advertencia que atraviesa los siglos:

«Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo».

La finalidad de la Biblia no es simplemente aumentar nuestros conocimientos religiosos, sino conducirnos al encuentro con Jesucristo. Toda la Escritura prepara su venida, anuncia su misterio y ayuda a comprender su muerte y resurrección.

Un desafío para el Mes de la Biblia

Este septiembre podemos proponernos algo más importante que memorizar cifras: abrir diariamente la Sagrada Escritura.

Podemos comenzar con el Evangelio del día, leerlo lentamente, guardar unos minutos de silencio y preguntarnos:

  • ¿Qué dice el texto?
  • ¿Qué me dice Dios por medio de esta palabra?
  • ¿Qué debo cambiar?
  • ¿Qué puedo poner en práctica hoy?

La Biblia católica tiene 73 libros y miles de versículos, pero a veces basta uno solo para cambiar una vida:

«Tu palabra es lámpara para mis pasos
y luz en mi sendero»
(Sal 119,105).

En este Mes de la Biblia, no dejemos la Palabra de Dios cerrada en un estante. Abrámosla, estudiémosla, orémosla, compartámosla y permitamos que se convierta en luz para nuestro camino.

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